Plexo Braquial Síndrome del Estrecho Torácico

Comparte esto en Facebook/Share in Facebook Comparte esto en Twitter/Share in Twitter Comparte esto en Google+/Share in Google+
Print Friendly

Plexo Braquial – Síndrome del Estrecho Torácico

AUTOR: A. García-López.

El síndrome compresivo de la salida torácica o síndrome del estrecho torácico (SET) es una entidad clínica por compresión de las estructuras neurovasculares3 (plexo braquial, arteria y vena subclavia) en la región comprendida entre la cara lateral de las vértebras cervicales y la apófisis coracoides del hombro.
La incidencia del SET podría situarse entre el 0,3% y el 2% de la población. Es más frecuente en mujeres (3-4:1) con una media de edad de 37 años, ejerciendo en actividades profesionales que precisen una elevación mantenida o repetitiva de la extremidad superior

Anomalías que originan Síndrome del Estrecho Torácico.

Costilla cervical.

La primera descripción se le atribuye al médico y filósofo griego Galeno que vivió durante los siglos II y III. Se trata de una costilla rudimentaria que puede ser unilateral o bilateral y que surge de la séptima vértebra cervical. Su frecuencia oscila entre el 0,004 y el 1% de la población, es tres veces más frecuente en mujeres que en hombres y la afectación es, en la mitad de los casos, bilateral. La longitud de la costilla es variable y es muy raro que sea simétrica de forma bilateral. Oscila  entre una simple prolongación de la apófisis transversa  a una costilla completa que se comporta en todos los aspectos como una costilla torácica. Su importancia radica en que puede originar un cuadro compresivo fundamentalmente del tronco inferior del plexo braquial y de la arteria subclavia lo que se denomina síndrome del estrecho torácico (SET), aunque solo el 10% de los portadores de esta anomalía llegan a tener síntomas.

Otra causa de SET son las anomalías de la primera costilla. Proceso poco común con una incidencia de 0.34% y con una afectación  similar entre ambos sexos. Estas costillas se sitúan más alto de lo normal dando la apariencia de costilla cervical y se insertan por delante en la segunda costilla en lugar del manubrio esternal.
La clínica es superponible a otros cuadros de síndrome del estrecho torácico de otra etiología. En los casos sintomáticos se puede observar clínica neurológica: bien del plexo braquial superior (C567) o más frecuente del inferior (C8T1). En los tipos vasculares se puede observar signos de isquemia debidos a compresión de los grandes vasos, sensibilidad al frió y fenómeno de Raynoud. La costilla cervical se pone en evidencia en el estudio radiológico simple de la columna cervical, especialmente en las proyecciones oblicuas (figura 1).

Anomalias musculares.

Además de las anormalidades óseas ciertas anomalias musculares pueden originar un SET. Existen tres espacios donde se puede observar SET: el triángulo interescalénico, el espacio costoclavicular y la región del pectoral menor. En la primera localización además de la costilla cervical se ha observado anomalias de los músculos escalenos, omohioideo y esternocleidomastoideo que pueden verse implicados en la patogenia de SET. Las anomalias en los músculos escalenos pueden ser en sus inserciones, en su forma o variaciones en número (escaleno mínimus o ligamento transverso-septo-costal). El espacio costoclavicular puede estrecharse por variaciones de la primera costilla y de la clavícula. La existencia de un músculo subclavio supernumerario, el subclavius posticus, ha sido atribuida como causa potencial de SET en este espacio. La región del pectoral menor puede originar el síndrome de hiperabducción, el autor ha podido observar la existencia de un pectoral menor accesorio con inserciones en la base de la apófisis coracoides y que originaba una impronta en el plexo braquial infraclavicular.

Tratamiento.

La indicación quirúrgica se realiza por la presencia de síntomas neurológicos o vasculares que no mejoran con las medidas conservadoras como medicación, modificación postural y fisioterapia. Aunque la presencia de una costilla cervical es un dato objetivo, su única presencia no nos da el diagnóstico de síndrome del estrecho torácico. Por otro lado, la presencia de una costilla cervical no mejora los resultados quirúrgicos. Por tanto el cirujano debe dar poca importancia a la  presencia o ausencia de anormalidades óseas para establecer el diagnóstico y sentar la indicación.
Según Sanders (2002) la resección de la costilla cervical exclusivamente tiene más incidencia de recurrencias que la resección de la costilla cervical  y de la primera costilla conjuntamente. El autor recomienda en este caso la vía supraclavicular transverso. La costilla cervical debe ser extirpada completamente hasta la apófisis transversa de C7. Posteriormente se introduce el dedo por el estrecho torácico y se moviliza el miembro comprobando que el plexo esta completamente liberado. En caso de que persista la compresión se reseca también la primera costilla de forma extraperióstica.

En los casos donde el responsable de la compresión sea un músculo aberrante la resección de la primera costilla por via axilar o combinada puede mejorar los síntomas.

 

Síndrome del Estrecho Torácico

  1. Introduzca aquí su pregunta o sugerencia. Gracias.
Zoom In  Reset Zoom  Zoom Out

Publicaciones por Tipo

Histórico Publicaciones